Palacio Ducal de los Borgia

El rey de Aragón Jaume II el Just, concede en el 1323 el señorio de Gandia a su hijo el infante Pere, cuyo hijo Alfons el Vell (Alfonso el Viejo), hereda posteriormente este señorio y lo eleva a la categoria de Ducado Real en 1359.
Es Alfonso el Vell, quien comienza la construcción del palacio. El cardenal Rodrigo de Borja, futuro Papa Alejandro VI compra en el año 1485 el Ducado de Gandia a Fernando el Catolico, para su hijo Pere Lluis de Borja convirtiendose en el primer duque de Gandia. Con él se inicia un nuevo periodo de esplendor del Ducado de Gandia y de la familia Borja o Borgia (en Italia).
Es a partir del siglo XVIII cuando muere en Madrid el undécimo Duque de Gandia, LluÍs Ignasi de Borja, y la titularidad del ducado pasa a sus parientes mas próximos comenzando la decadencia del palacio.
En 1887 los jesuitas adquirierón el Palacio Ducal en subasta pública, ya que se encontraba en practica ruina. No hay que olvidar que uno de los Borja, San Francisco de Borja, IV duque de Gandia abandonó la vida mundana para incorporarse a la orden de los jesuitas.
















